VENENO EN LA PIEL

El problema lo van a tener con pacientes como yo.
Mi natural desconfianza hacia estos profesionales de la medicina comenzó a volverse crónica el día en que -a mitad de un tratamiento- mi dermatólogo me envió una misiva escueta y formal, en la que me comunicaba que me dejaba tirado porque se iba a vivir a Miami, donde había montado su propia clínica.
La cosa promete ponerse mucho peor en cuanto los dermatólogos descubran el nuevo campo que se abre ante ellos: La piel como valla publicitaria.
Imagina que estás tomando el sol en cualquier playa este verano. Tradicionalmente, es poca la publicidad que tienes que soportar en esa situación:

1. El típico vendedor de "Fanta, Cola, Bier" con su alemán macarrónico y su neverita portátil.
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2. El chiringuito, que siempre está a cuatro kilómetros cuando tienes una sed angustiosa y que está justo detrás de tí el día en que te toca el puto camarero "bakala" de turno que te machaca el oído interno a 180 decibelios.
3. Esa avioneta que lleva 20 años anunciando la misma discoteca con la misma pancarta totalmente decolorada por el sol.
Y poco más...
Pero ahora, cabe la posibilidad de que -mientras te revuelves en tu toalla tratando de encontrar una postura más cómoda- te encuentres con Karolyne Smith, de esta guisa.

Smith, residente del Estado de Utah, ofreció su frente como espacio publicitario en el sitio 'web' de subastas eBay. ¿El motivo? Financiar la educación de su hijo.
El casino GoldenPalace.com ofertó los 10.000 dólares y, conmovido por los motivos de la mujer, le pagó 5.000 dólares adicionales. "Realmente quiero hacerlo", explicó Smith en un comunicado.
"Para los demás esto parece una estupidez, pero para mí, 10.000 dólares son como un millón de dólares. Se vive sólo una vez y lo hago por mi hijo. Es sólo un pequeño sacrificio para asegurarle un mejor futuro", añadió la muy descerebrada.
Que hay otros métodos más interesantes y prácticos de conseguir ese dinero es evidente, así que no pienso siquiera detenerme a considerar esto como una necesidad perentoria de la pobre estúpida mencionada.
Señora Smith, existe una cosa llamada "trabajar" que podría haber solucionado su problema. Y -como no creo que su hijo necesite los 10.000 dólares de un tirón- también se podría haber planteado algo llamado "ahorro" a la hora de planificar el futuro de la educación del infante de marras.
Además, puestos a hacer el tonto por tu hijo existen otros métodos de ganar dinero (¿es que esta mujer nunca tuvo que padecer la emisión por televisión de la película "Striptease"?).
Lo verdaderamente preocupante de esta chorrada no es la decisión de la mujer en cuestión (al fín y al cabo, ni su frente ni lo que hay debajo sirven para otra cosa) sino las palabras con las cuales se ha despertado al mónstruo publicitario que estaba dormido:
"Con el tiempo, este tipo de publicidad se hará cada vez más popular", dijo el director del casino, Richard Rowe, citado en el comunicado.
Ahí lo tenemos, el mundo del "Rent A Skin" acaba de formarse. ¿Hasta dónde llegará su evolución...? Es pronto para saberlo, pero no descarto ver a los gobernantes de algunos países mostrando su frente tatuada con todo tipo de publicidad a cambio de la condonación de la deuda externa...
Sin embargo, todo nuevo descubrimiento trae consigo nuevos problemas.
Para demostrar las posibles complicaciones legales de este flamante procedimiento, efectué una rápida labor de investigación científica.
Pensé: "Si estuviera estudiando la velocidad máxima que un ser humano puede alcanzar en cortos períodos de tiempo, debería centrar mi atención en el recordman de los 100 metros lisos. Por lo tanto, si lo que quiero estudiar son los límites a los que una persona puede llegar como Ser-Anuncio, tengo que enfocar mi atención sobre la persona que más publicidad concentre sobre sí misma en todo el mundo".
La estrategia dio resultados inmediatos. El sujeto del experimento, dadas las premisas establecidas, no podía ser otro que David Beckham.
El acierto de mi hipótesis se hizo evidente cuando encontre la siguiente noticia:

"El famoso futbolista del Real Madrid David Beckham podría enfrentarse a una batalla legal con el creador de nueve de sus tatuajes por querer emplear sus dibujos en una campaña publicitaria, según ha publicado el diario Daily Mirror.
El artista del cuerpo Louis Molloy, que entre otros tatuajes diseñó el gran ángel protector que Beckham lleva grabado en su espalda, asegura que es el propietario de los derechos de autor de sus imágenes y que demandará al futbolista si se lucra con ellas.
El artista, que trabaja en su estudio de Manchester (norte de Inglaterra), explicó al tabloide que David y su esposa Victoria contactaron con él recientemente y le comentaron que estaban pensando sacar algunos de sus dibujos en un anuncio.
Según Molloy, su respuesta a la popular pareja fue que la propiedad intelectual de los dibujos es suya, pues él los diseñó y dibujó. Victoria y David "se creen todavía que son los propietarios de las imágenes pero si las emplean sin mi permiso los demandaré", declaró el artista al sensacionalista diario".
Varias preguntas me asaltan súbitamente:
¿Es usted el propietario intelectual de un fragmento de su piel que lleve tatuado?
¿Habrá que añadir un "copyright" en cada tatuaje que se dibuje?
Y lo que es más importante:
¿Cuánto tiempo tardará la SGAE en exigir el pago de un canon por tatuaje que garantice el derecho a copia privada (por clonación, supongo)?
Esta es sólo la punta del iceberg del conflicto legal que se puede plantear con este nuevo tipo de prácticas publicitarias.
Como ocurre con toda actividad humana, quien sale ganando es el intermediario. ¿A quién beneficiará más el empleo de tatuajes publicitarios, al tatuado o al tatuante? La respuesta es obvia: A los abogados de ambos.
Llegados a este punto, es de suponer que en cada juicio que se celebre por estos motivos tendrá que declarar -al menos- un perito especializado en la piel humana. Y cobrará por ello.
Aplicando las leyes de la lógica esto nos lleva a una conclusión tajante: En estos momentos, todos los pacientes de mi ex-dermatólogo en Miami deben estar recibiendo una misiva en la que les informa de su inminente traslado a Utah (cuna del experimento) y les pide amablemente que se busquen la vida.
La Historia una vez más, se repite.
Y yo sólo espero que Santiago Auserón no me demande por plagiarle el título de este artículo.


Sólo hay una cosa que me moleste más que no ser tomado en serio: que me tomen demasiado en serio.
Dani Pinilla dijo
hace unos meses ví un programa en la tele de esto precisamente y la gente no se limitaba a ponerse la publicidad en la frente; a una tía con las tetas grandes le pagaban más que una con las tetas chicas por ponerse la publicidad en el escote (vamos, entre teta y teta o justo por encima de las dos); eso sí, la publicidad se tiene que ver bien;
otro ejemplo que recuerdo era de embarazadas con un panzón impresionante y la publicidad en él; y aquí más de lo mismo, mientras más grande el panzón, más dinero;
espero que vaya todo bien!!!
Un abrazo
13 Julio 2005 | 04:35 PM