Va a resultar que a perro flaco NO todo son pulgas.

¿De qué sirve disfrutar de las ventajas de la opulencia delictiva si estás expuesto a que te atrapen sin posibilidad de escape?

Los grandes evasores de impuestos, ladrones de guante blanco, presidentes de multinacionales, políticos corruptos y demás tienen muy pocas posibilidades de tener que vérselas con la justicia.

E incluso en esos casos es aún menos probable que den con sus huesos en la cárcel.

Pero, en los extrañísimos y paranormales supuestos en que esto ocurre y no pueden ver reducida su condena, están jodidos.

Lo mejor para estas ocasiones es ser pobre, muy pobre, tanto que no tenga uno ni para comer. ¡Entonces, el preso si que está de suerte!

¿No me creen? Para muestra un botón...

Que se lo digan a un preso argentino, que recientemente aprovechó su diminuta contextura física y extrema delgadez para escapar deslizándose por entre los barrotes de su celda en una comisaría de Puerto Madryn, unos 1.400 km al sur de Buenos Aires.

El inusual episodio ocurrió en la comisaría segunda de Puerto Madryn, donde el preso había sido llevado acusado de varios robos, según reveló el jefe de la Unidad Regional de Trelew.

El agente precisó que se trata de un hombre extremadamente delgado que incluso había dejado de alimentarse en los últimos días para adelgazar aún más y concretar su plan de fuga.

Luis Oscar Pichiñán puso en práctica su plan de fuga alrededor de la medianoche del jueves y una vez traspasados los barrotes, accedió a un pasillo del pabellón y ganó la calle sin levantar sospechas.

Los agentes se percataron de su huida la madrugada del viernes durante la inspección de rutina y, debido a que no había ninguna reja violentada o doblada, llegaron a la conclusión de que se había deslizado entre los barrotes.

Eso si que es justicia distributiva. Gracias a su delgadez, este hombre vuelve a ser libre. Libre para seguir muriéndose de hambre mientras los pocos, poquísimos mangantes de lujo encarceladeos mencionados en los primeros párrafos de este artículo sudan la gota gorda y se ven obligados a accionar el aire acondicionado de sus celdas oportunamente modificadas...